Ocaña, el PAMI y los genéricos, un escándalo que se cierne
Por Guillermo Cherashny para el Informador Público: Un alto directivo de un laboratorio medicinal europeo habría declarado recientemente ante un tribunal alemán acerca de sobornos durante la presidencia de Néstor Kirchner. La denuncia se referiría a que la industria farmacéutica argentina y la extranjera pagaron durante seis años 50 millones de dólares a las autoridades del PAMI por no seguir la ley de genéricos que fue sancionada durante la presidencia de Eduardo Duhalde. La norma había sido impulsada por el entonces Ministro de Salud Ginés, González García, y establecía la obligación de que los médicos recetaran los genéricos y no los nombres de fantasía de los productos que le colocan los laboratorios.
Adiós genéricos
Durante los cuatro años durante los cuales Graciela Ocaña fue interventora del PAMI -el mayor comprador de remedios del país- y a pedido del entonces Jefe de Gabinete Alberto Fernández, dejó de lado la aplicación de la normativa sobre genéricos, volviéndose a aceptar los nombres de fantasía, pese a la resistencia del hoy embajador en Chile, González García. Las ganancias de muchos laboratorios se multiplicaron entonces con esta omisión.
Por otra parte, fuentes vinculadas al mercado farmacológico le confirmaron a Informadorpublico.com detalles de la operación. Una versión indica, por ejemplo, que una parte importante del megasoborno de ese pago indebido estaría todavía oculta -fuera del sistema financiero- en una localidad de la costa atlántica. Las declaraciones del arrepentido no dejarían tampoco lugar a dudas acerca de que la matriz de corrupción se habría originado en el vértice del poder.
A paso de hormiguita
El asunto no sólo podría desencadenar un nuevo escándalo, sino tener ahora repercusiones políticas impensadas. En sucesivos pasos, Ocaña dejó primero al oficialismo para pasar al kirchnerismo crítico de Alberto Fernández y ahora, en una segunda operación, se incorporó a la Coalición Cívica porteña de Adrián Pérez, el candidato a Jefe de Gobierno, ahora encargado, nada más ni nada menos, que de fiscalizar la transparencia del contrato de recolección de basura de la Ciudad que tiene a su cargo el Ministro de Espacio Público, Diego Santilli, a quien el último fin de semana le robaron su computadora personal.
Los pasos de la ex funcionaria -popularmente conocida como “la hormiguita”-durante su participación en el núcleo íntimo del albertismo estaría ahora bajo la lupa de los macristas. La recuperación de Ocaña, lejos de reforzar políticamente a Elisa Carrió, afilaría los dardos de sus críticos. Por ejemplo, Margarita Stolbizer, que insiste en que aquélla termina siendo generalmente funcional a Kirchner. En círculos de la Coalición Cívica crece la preocupación en el sentido de que la recuperación de Ocaña no termine siendo un activo tóxico que comprometa seriamente el futuro electoral de esa fuerza.
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