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Se vienen aumentos en la Luz y el Gas ante la disminución progresiva de subsidios por parte del Gobierno

Sin hacer tanta ceremonia como recibió el anuncio de los aumentos a las jubilaciones y la asignación universal por hijo, el Gobierno nacional comienza a disminuir los subsidios a las tarifas de la luz y el gas, que en el bimestre de junio y julio fue del 100%. Ahora bajarán a un 70% para el próximo bimestre y serán eliminados para el de octubre y noviembre. Los aumentos finales quedarían entre el 60% y el 300%.
Las nuevas tarifas comenzarán a regir desde el domingo. Incluyen un 36% de aumento para el gas y hasta un 93% para la electricidad. Durante el bimestre de agosto y septiembre la limitación al subsidio será parcial pero a partir de octubre será total, por lo que las facturas llegarán con las tarifas de hace dos años, tal como cerraron en 2008.
El Gobierno oficializaría hoy la disminución progresiva de los subsidios a la luz y el gas, con un perfil mucho más bajo que cuando anunció los aumentos a los jubilados (mucho menor al 82%) y a la asignación por hijo. Urgente 24 detalla los cambios en la factura en el siguiente informe:
La lógica K, tan errada como la política energética: El que más consume no siempre es el que más tiene:
En junio y julio los subsidios cubrieron el 100% de los aumentos tarifarios aprobados en 2008; en agosto y septiembre el nivel de esos subsidios baja al 70% y los usuarios deberán pagar sólo el 30% del aumento; y a partir de octubre se eliminan completamente y vuelven a regir las tarifas de hace dos años, sin ningún descuento. Esos aumentos plenos oscilan entre el 60% y el 300%.
Este cuadro tarifario que rige en el próximo bimestre, alcanzará, en el sector eléctrico, a los clientes residenciales que consumen más de 1.000 kilowatts (kw) por bimestre.
En el caso del gas, el recorte de los subsidios tarifarios afectará, en la región metropolitana, a los hogares que registran un consumo anual superior a los 1.500 metros cúbicos. Como queda dicho, estas nuevas tarifas con subsidio parcial para el sector residencial regirán sólo durante agosto y setiembre.
Las idas y vueltas arrancaron el año pasado, después de la derrota del kirchnerismo en las elecciones legislativas de fines de junio. Jaqueado por los reclamos de los usuarios, las demandas judiciales y la presión de la oposición en el Congreso, el Gobierno decidió en agosto de 2009 frenar los fuertes aumentos de tarifas que había autorizado en los últimos meses de 2008.
En el caso del servicio eléctrico, este esquema de aumentos subsidiados alcanza a 800.000 hogares, el 10% del total de los usuarios residenciales, que pagarán el próximo bimestre entre 22 y 93 % de aumento por cada kW.
En el caso del gas, alcanza a unos 2,3 millones de usuarios residenciales, el 36% del total, y en el área metropolitana tendrán alzas más moderadas: entre el 23 y el 32%. Las subas que fueron frenadas en forma temporal provienen del polémico "cargo extratarifario" que creado para cubrir las importaciones de gas natural de Bolivia y las compras de GNL (gas natural licuado) que llegan por barco al puerto de Bahía Blanca.
"No siempre el que más consume es el que más dinero tiene"
La lógica que maneja el Gobierno para aplicar las subas es que los que más consumen son aquellos que más ingresos tienen. "No siempre el que más consume es el que más dinero tiene", recordó Susana Andrada, del Centro de Educación al Consumidor, que criticó el carácter indiscriminado de los aumentos de precios en los servicios de gas y luz y el nivel de los pisos de consumo, fijados en 1.000 kw por bimestre para la electricidad y 1.500 m3 por año para el gas.
Andrada denunció, en declaraciones a TN, "un sistema perverso" donde es muy fácil llegar a los 1.000 kilowats por bimestre para los sectores de menos recursos "que no tienen otro tipo de insumo en la casa que no sea la electricidad". Según estimó, tal es el caso del 60% de ellos.
"1.000 kw es un consumo bajo" para los que "no tienen gas en red, agua corriente" y que "deben usar el bombeador y estufas eléctricas dentro de su hogar", lo que incrementa fuertemente el consumo, dijo.
Si bien existen las excepciones para los que no pueden pagar, Andrada abogó por la creación de una "tarifa social" que liberaría el usuario de tener que ir a la distribuidora para explicar que no tiene el dinero suficiente para enfrentar su factura.
"Utilizando los padrones del ANSeS se podría incorporar los jubilados, los sectores que cobran la asignación universal por hijo" y así "conseguir un padrón para excluirlos del aumento".
Además, Andrada recomendó aumentar los umbrales de consumo, tanto de gas como de electricidad, ya que son fáciles de sobrepasar "haciendo un uso normal" de los servicios.
Fuente: Urgente 24
Imagen: Crítica Digital
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